Sonrío
Sonrío. Y CUÁNTO sonrío. Sonrío más hoy de lo que sonreí en todo el año. Sonrío más ahora, en una simple y corta llamada de teléfono que lo que sonreí nunca. Y no es una sonrisa forzada, no es una sonrisa fingida. Lo sé, lo sabemos, porque viene acompañada de esa risa tonta de nena de 9 años cuando le habla el chico que le gusta. Lo sabemos porque la delata ese silencio de disfrute, ese silencio de "estoy tan perdida en mi felicidad que no puedo imaginar ni una palabra para decirte que describa la totalidad de lo que estoy sintiendo". Lo sabemos, también, porque nadie sonríe a propósito sabiendo que es una sonrisa que nadie va a ver. No, a esta sonrisa nadie la llamó a la fiesta. Es una sonrisa que viene enviada directamente desde el corazón, una sonrisa que aunque intente no puedo reprimir. Una sonrisa que me desconcentra, que me lleva a la Luna, que con cada palabra tuya se ensancha más.
¿Cómo lo haces? ¿Cómo estando tan lejos le hablás tan cercanamente, tan personalmente a mi alma? ¿Cómo puede ser que sienta tu voz como si estuvieras al lado mío, mirándome a los ojos, acurrucados en la cama en medio del silencio de la noche solos nosotros dos? ¿Cómo podes hacerme sentir tanto?
Es una locura. Es una locura pensar que esto puede funcionar. Es una locura porque estás lejos, porque siempre algo lo impide, porque las tenemos todas en contra. Hasta parece que el universo se rehúsa a vernos juntos. Pero ¿cómo se lo explico a esta sonrisa? A esta sonrisa que renació después de tanto sufrimiento, de tanta lucha inútil, de tanto tiempo encerrada en la indiferencia, esperando poder salir. ¿Cómo le explico que aquello que le devolvió la vida, aquello que la potencia día a día, su razón de existir en primer lugar, no puede ser?
Es imposible que funcione, sí. Pero aún más imposible es borrarme esta sonrisa, calmar estas emociones que estan tan revolucionadas, quitarme estos sentimientos que ya se plantaron en mi cabeza, en mi corazón y en mi cuerpo. Todo yo se resiste a que sea imposible. Y eso lo hace posible.
Vos, que me haces sentir tan poderosa, tan indestructible... vos que me sacas esta sonrisa que es la exteriorización de mi interior brillando como mil estrellas ardientes de amor... vos que me hacés reir, que me hacés saltar, que me hacés volar y perderme en mis pensamientos... vos hacés que esto sea posible. Vos que con todo lo que producís en mí me hacés resistirme a toda imposibilidad y yo, que resisto. Yo que me opongo. Nosotros que nos oponemos a soltar estas sonrisas que nos regalamos porque son como una cálida caricia, porque nada nos da más paz y a su vez nada nos da vuelta nuestro mundo con tanta brutalidad, porque son VIDA. Porque son amor. Nosotros. Vos y yo.
Vos y yo contra toda improbabilidad. Vos y yo contra el mundo.
Eso grita mi sonrisa, y nadie la puede callar.
Comentarios
Publicar un comentario