Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2018

Extra

Y como lo intuía, arribó a la siguiente estación y se bajó. Sin mirar atrás. Sin despedidas. Sin explicar el por qué de su partida. Se fue tan despacito, tan sigilosamente, que por poco ni lo vi; que me di cuenta de que ya no estaba cuando lo busqué en cada recoveco de mi corazón y los encontré todos vacíos. Que no me dio tiempo a preguntarle a dónde iba, ni por qué iba ahí, ni por qué me abandonaba ni por qué mis ganas no alcanzaban para que se quedara abrazando a mi alma un ratito más. Y es que resulta que yo ni tan siquiera fui una estación. Fui el tren, el subte, el colectivo que lo alcanzó hasta su destino y del que se fue sin pagar el boleto . Y aunque mucho,  quizás demasiado tiempo lo quise negar, la verdad es que nunca fui su hogar. Fui el hotel en una isla paradisíaca en el que se quedó sin que le cobrara estadía . Al irse no dejó ni una de sus valijas y como si no fuera suficiente, me desvalijó...